No es que vaya a importarle a mucha gente, pero creo que lo mejor es dejar este blog por un tiempo. Queda en hibernación, a falta de tiempo que dedicarle este año. Tal vez regrese a partir del próximo otoño o tal vez se reconvierta en una mera página de presentación de mis relatos.
No lo dejo ni lo abandono, ni mucho menos dejo de escribir. Como este blog no tenía objetivos ni obligaciones, no se puede decir tampoco que no se hayan cumplido.
Confieso, eso sí, que sólo he leído un libro de mi lista de doce recomendaciones para este año, así que aún tengo muchos clásicos pendientes.
Si ocurriese algo realmente bueno, como que lograse ser un autor publicado, os enteraréis
Sed felices y leed mucho.
